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lunes, 19 de marzo de 2012

SE ACABÓ








Al ver un reportaje sobre los suicidios que se producían anualmente desde el puente Golden Gate, lo asocié inmediatamente a mi experiencia durante los nueve años que viví frente al puente Villena de Miraflores (Lima-Perú), cinco de los cuales fue frecuente escenario de muchísimos suicidios antes de que fuese cercado por mamparas que de alguna manera lo impedían; digo 'de alguna manera' porque hubo alguien que aun así consiguió treparlo. 

Fue tanto así, que algo tan terrible llegó hacerse cotidiano y poco relevante para algunos vecinos que vivían allí más tiempo que yo. Quizás si hubiese vivido allí más tiempo me sucedía lo mismo, no lo sé… al menos a mí siempre me causó una sensación espantosa. Imaginaba que podía haber sido mi hermano, mi prima, mi amiga, etc. Y la impotencia de ya no poder hacer nada y, de alguna manera, sentirme culpable por mi despreocupación y mi indiferencia, y también, me aterrorizaba la sola idea que, en el imprevisible e incierto futuro, nada podría garantizar que no me viera yo en tan terrible situación como para descartar tan dura decisión.

Las primeras señales de que algo así había sucedido eran siempre las mismas: sirenas encendidas, bomberos, policías y serenos acercándose por la bajada Balta. Gente que se amontonaba en el puente… y sobre el camino de piedra… un cadáver destrozado y un riachuelo de sangre siguiendo su cauce. Esa escena llegó a repetirse por lo menos una vez por mes. Hubo algunas ocasiones -generalmente durante el mes de diciembre- en que hubo hasta dos casos en el mismo mes. Incluso luego de que el municipio ordenara cercar el puente -como lo menciono líneas arriba- un ciudadano español que trabajaba en un circo logró trepar el armazón de las mamparas y los arcos y se lanzó.

Nunca imaginé que me tocaría convivir con tanto suicidio ni que hubiese tanto dolor a escasos metros de donde yo plácidamente dormía. Siendo muy considerable la cantidad de personas que vi morir de esa -particularmente dolorosa y triste- manera (hubo incluso un amigo que se suicidó arrojándose desde el último piso de un edificio que quedaba a escasos metros del puente) pude distinguir con claridad hasta tres tipos de desafortunados: los amados, los medianamente queridos y los apestados (estos últimos, en realidad, hacía ya tiempo que habían muerto para los demás)… clasificación personal -y arbitraria por cierto- a la que llegué basado principalmente en la reacción que esas muertes ocasionaban en los demás. 

Recordemos que, de acuerdo a las leyes del Perú, ningún cadáver puede ser levantado sin la presencia ni la autorización expresa de un fiscal, el cual -o los cuales- suelen tener la insensible costumbre de demorar horas en hacerse presentes y, es justamente durante ese tiempo, en que se puede deducir qué tan querido o importante fue para otras personas el desafortunado. En algunos casos, los más desgarradores, se veía llegar a los padres, a los hijos y a otros familiares o amigos por diferentes medios y hasta corriendo, quienes protagonizaban escenas de indescriptible dolor y horror… esos eran los ‘amados’. En otras ocasiones, aparecían algunas pocas personas que se acercaban al cadáver, lo observaban, hacían algunas señales de negación con la cabeza, se colocaban las manos a la cintura, se persignaban y en actitud serena y resignada esperaban el levantamiento… esos eran los ‘medianamente queridos’. Y finalmente, hubo otras ocasiones (penosamente la mayoría) en que nadie acudía a ver o a reconocer los cadáveres; simplemente llegaba la policía, los curiosos se iban yendo de a pocos, y sólo un policía en actitud indiferente y como quien cuida un costal esperaba a que llegase el fiscal y tiraban el cadáver en la tolva de una camioneta y partían… esos eran los apestados, los parias, los excedentes humanos, los que cuesta creer que alguna vez fueron ‘amados’ o ‘medianamente queridos’.

MAURICIO ROZAS VALZ



2 comentarios:

  1. Mi querido Mau, si de eso sabré, mi sobrino más querido decidió suicidarse hace casi 10 años así que puedo entender perfectamente todo lo relacionado con algo tan triste.

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  2. Wow :( muy triste todo eso Mauri, aunque todo es una cruda realidad, lamentablemente hay personas que acuden al suicidio antes que enfrentarse al más maldito problema, o quizás por hacerles frente esque llegan al punto de hacer eso ... igual siempre es lamentable y triste todo y lo que escribiste me hizo amar más la vida con o sin problemas .. es vida. Un abrazo Mauri :)
    Calittha

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