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lunes, 12 de marzo de 2012

MILENKA




Me mira con curiosidad y cierto asombro. Al parecer le llama la atención mi prominente nariz, el color de mi piel, mis anteojos y mi cabeza lustrosa. No me quita los ojos de encima y camina alrededor de mí con sus lentos y torpes pasos. Descalza, traviesa. Luego observa mi chaqueta de lino, la palpa, la huele. Sigue caminando, mirando hacia arriba y apuntando hacia mis ojos con impúdica curiosidad. No parece tener más de cinco años. Tiene las mejillas resecas y cuarteadas por el inclemente sol de la sierra. Viste un chullo blanco, pantalón de buzo verde a rayas blancas y chompa azul de lana.

Está sola. La mujer que parece ser su madre conversa con otra mujer como a treinta metros de allí. Luego le acaricio la cabeza suavemente, al parecer lo disfruta porque se saca el chullo. Su cabellera es muy negra y brillante, lleva dos trenzas con bolitas rosadas. Luego le toco las mejillas y ella sonríe y algunos mocos le salen de la ventanilla derecha de su nariz. Levanta su manito como pidiendo lo mismo, es decir, acariciar mi cabeza. Me causa mucha gracia y accedo. Me agacho hasta que su manito derecha logra alcanzar la parte superior de mi cabeza. Ella la toca una vez, dos veces, tres veces. Le divierte mucho. Se ríe con todo su rostro y le vuelven a salir unos mocos. Saco de mi bolsillo algo de papel higiénico y no muy convencido lo acerco a su nariz. Ella toma mi mano, se la acerca, se suena la nariz y logra mojarme un poco la mano. Me limpio en mi blu jean y me enderezo.

Ella toma mi mano y se la lleva a la cabeza. Al parecer ha descubierto un nuevo juego que consiste en: ‘yo toco tu cabeza y tú la mía…’ y parece divertirle mucho. No para de reír mientras le acaricio la cabeza. Su madre ni se inmuta. No parece importarle mucho. Vuelve a pedirme con su mano que me agache para acariciarme la cabeza, ya me duele la espalda, ‘ya, pero es la última vez’  -le digo- y ella que sigue riendo con todo su ser, con todo su rostro, con sus grandes y redondos ojos negros.

- ¿Cuál es tu nombre, niñita?

- Milenka, señorcito. Milenka. ¿Tú?


MAURICIO ROZAS VALZ

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